Fue con su tema “Sit Down” que Tim Booth, vocalista de la banda ochentera originaria de Manchester, James, sentado entre la gente, abrió el tan esperado concierto que después de una hora y media de retraso debido a problemas técnicos, estalló en alaridos de los impacientes fanáticos del conjunto Inglés tras escuchar esas primeras palabras que salieron de su privilegiada voz: “I'll sing myself to sleep…”, en ese preciso momento toda queja, mala cara y demás desaparecieron ya que desde el minuto uno la retrasada banda conquistó a la audiencia con su derroche de buena vibra y calidad musical; no habían pasado siquiera 10 minutos cuando Booth ya le había pedido a un miembro de la audiencia que se subiera al escenario a bailar con él.
Entonces, el Teatro Diana, se convirtió en una capsula del tiempo, donde todos los que nos encontrábamos en ese lugar, fuimos trasladados hasta la década de los ochenta escuchando prácticamente todos los éxitos de la banda como: “Tell Her I Said So”, “Stutter”,“Come Home” y la tan esperada “Say something”; pero fue con “Laid” que todos y cada uno de los asistentes del casi a reventar Diana se pusieron de pie para corear juntos el hit de los británicos, haciendo de ésta, una noche inolvidable y llena de sonrisas para todo aquel presente.
Fueron varias las ocasiones en que Tim Booth se acercó a la audiencia e incluso se bajaba a bailar por los pasillos y las butacas del recinto, siempre distinguiéndose por su tan extraño baile que a todos emocionaba. Bien dijo el ‘frontman’ de la banda cuando inició la segunda canción, “sorry for being late, we’re gonna make it up to you guys” , por que el frenesí musical que todos ahí presenciábamos, se alargó un poco mas de dos horas. Fue pasada la media noche cuando los excelentes músicos y el aclamado vocalista se despidieron de su público, abandonando el escenario con un orgullo que pocas veces he visto en un interprete.
Justo cuando la gente comenzó a abandonar el lugar, ya con las luces del teatro completamente prendidas, se escucharon unos guitarrazos, el público se volvió y Booth interpretó por última vez, un gran éxito de James, “Tomorrow” para concluir de manera gloriosa el recital, donde los testigos de semejante vibra, fuimos victimas de emociones y recuerdos que más de una vez nos erizaron la piel.